Liposucción Tumescente

La liposucción tumescente es una técnica que fue inventada por el Dr. Jeffrey Klein, un dermatólogo de California. Como ya hemos comentado, se realiza con anestesia local. Este tipo de anestesia se utiliza en grandes volúmenes y muy diluída. Se introduce en el interior de la grasa bajo la piel. Gracias a la utilización de anestesia local se ha conseguido eliminar los riesgos de la anestesia general, que produce inconsciencia y otro tipo de problemas como por ejemplo el sangrado, muy común en las liposucciones normales. Muchos cirujanos utilizan una variante de la liposuccuión tumescente que incluye sedación pesada intravenosa (IV) además de infiltración tumescente. De esta manera elimina también la pérdida de sangre.

Liposucción Tumescente

Es curioso comprobar que los supuestos que se utilizan en procedimientos quirúrgicos normales no funcionan en el caso de la liposucción. Es decir, no coinciden con lo que se podría predecir a través del sentido común. Explicar esto puede parecer complicado pero no lo es tanto. Es posible que pienses que el hecho de utilizar anestesia local (que contiene lidocaína y adrenalina), ésta sea menos eficaz, pero no es así. Al diluir la alestesia local en un gran volúmen de la fórmula, ésta anestesia se puede colocar por zonas más grandes del cuerpo por lo que abarca más y su resultado es mejor de lo que en un principio pueda pensarse.

También es curioso comprobar que a pesar de que con la liposucción tumescente se utilizan cánulas (tubos de acero) más pequeños que en una liposucción normal, éstas micro cánulas permiten a su vez una mayor extracción de grasa. Esto es debido a que las microcánulas, al ser más pequeñas, pueden introducire por más zonas del cuerpo permitiendo la extracción de grasa de más zonas. El volumen total de grasa extraída puede ser mayor que en una liposucción normal. Además, estas microcánulas ofrecen un resultado mucho más suave y con menos cicatrices.

Finalmente, es posible que creas que el dolor será mayor con la anestesia local pero no es así. Los pacientes de liposucción tumescente experimentan menos dolor debido a que la anestesia local permanece en el cuerpo durante horas después de la operación. El el caso de la anestesia general, ésta se elimina y debe administrársele al paciente analgésios opiáceos para soportar el dolor. En el caso de la anestesia local, el paciente solo recibirá en caso de que sea necesario, pequeñas dosis de acetaminofeno (Tylenol).

Antes de la liposucción tumescente

Antes de que se descubriera la posibilidad de realizar liposucciones con anestesia local, era imprescindible realizarlas con anestesia general. En la década de los 80 las cánulas que se utilizaban era unos tubos demasiado gruesos (de 6 a 10 mm), no como hoy en día que miden 2 mm. El grosor del tubo era la razón principal por la que quedaban tantas cicatrices en el cuerpo.

El primero que escribió sobre la técnica de la liposucción fue Fisher, un médico italiano en 1977. Pocos años después, los médicos franceses Illouz y Fournier adaptaron la técnica popularizándola gracias a la utilización de cánulas de punta roma. Por aquella época existían dos técnicas diferentes de liposucciones, las que utilizaban la técnica húmeda, que consistía en una infiltración preoperatoria de solución vasoconstrictora de epinefrina y las que utilizaban la técnica seca. Fue en 1982 cuando varios médicos americanos visitaron Francia con la intención de ver a Illouz y Fournier realizar una liposucción. En pocos años la técnica se popularizó por Estados Unidos. Los médicos que utilizaban la técnica no tumescente se asociaban al sangrado excesivo y las cicatrices.

El inventor de la liposucción tumescente

Jeffrey A. Klein (dermatólogo californiano) fue el inventor de la técnica tumescente. Estudió medicina en la Univeridad de San Francisco (California) y después hizo la especialidad de dermatología. Sus estudios abarcan también un master en bioestadística por la Universidad de Berkeley y una beca en farmacología clínica. Fue en el año 1984 cuando este médico americano comenzó a practicar la dermatología.

Liposucción Tumescente

La invención de la técnica tumescente

Solo un año después de haber comenzado la práctica de la dermatología, el Dr. Jeffrey Klein asistió a un curso de liposucción con anestesia general. Hasta ese día aún no se había planteado la posibilidad de hacer esta intervención con anestesia local, ya que se pensaba imposible. No obstante, Dr. Jeffrey Klein consideró que sí era posible realizarla, siempre y cuando se estudiase primero las respuestas a las preguntas: ¿Cuánta liposucción se podría hacer con anestesia local? ¿Cuánta grasa se podría extraer?. Este médico americano quiso encontrar la respuesta a qué cantidad de grasa se podía extraer con solo 500 mg de lidocaína y 0,5 mg de epinefrina. Para su sorpresa, descubrió que cuanto más diluía la solución, mayor volumen de grasa podía extraer. Sólo le quedaba por establecer la dilución ideal y estimar la dosis máxima total de lidocaína.

El primer paciente liposucción tumescente

El primer procedimiento de liposucción tumescente se realizó el 5 abril de 1985. El paciente quería eliminar la grasa acumulada de debajo del abdomen. el Dr. Jeffrey Klein utilizó concentraciones sin diluir de anestesia local (500 mg de lidocaína y 1 mg de epinefrina en 50 mililitros) para extraer menos de 100 ml de grasa. Este paciente fue el primero en realizarse una liposucción tumescente y experimentó algo de sangrado, taquicardia y un poco de dolor. La taquicardia fue debida a la utilización de epinefrina (adrenalina).

Primeros pacientes de liposucción tumescente

Después de esta primera operación, cada paciente que fue sometiéndose a la intervención fue recibiendo una solución de lidocaína y epinefrina más diluída que el anterior. de esta manera el médico descubrió que no había cambios en el efecto de la anestesia mientras que sí había cambios en el resultado del paciente: se experimentaba menos molestias y menos taquicardias conforme más se diluía la anestesia. Además, cada disolución permitía un mayor volumen de anestesia, lo que hacía que la zona a trabajar pudiera ser mayor y por tanto, mayor la cantidad de grasa a extraer. a final de ese mismo año (1985) la fórmula de la liposucción tumescente evolucionó hasta encontrar la cantidad exacta: entre 500 mg y 1250 mg de lidocaína, y entre 0,5 y 1,0 mg de epinefrina por litro de solución anestésica.

Mejora de la anestesia

El proceso continuo de mejora y perfeccionamiento de la técnica tumescente en los últimos años permite ahora que la liposucción se haga con una delicadeza y suavidad excepcional así como con anestesia local al completo. El dolor punzante originalmente asociado con la infiltración de anestesia local se ha eliminado mediante la adición de bicarbonato de sodio (NaC03) a la solución anestésica. La incidencia de la aceleración del ritmo cardíaco como resultado de la epinefrina en la solución anestésica tumescente se ha eliminado casi por completo por el uso de clonidina (0,1 mg) por vía oral inmediatamente antes de la cirugía. Como se puede observar, todos los pequeños problemas que podía ofrecer este método se han solventado.

Máxima dosis segura de lidocaína tumescente

Una vez establecida la viabilidad y seguridad de la liposucción tumescente utilizando grandes volúmenes de anestesia local con lidocaína, el último paso era encontrar una estimación de la dosis máxima segura de lidocaína. Se considera que una dosis de lidocaína es excesiva y potencialmente tóxica si la concentración de lidocaína en la sangre es superior a 6 miligramos por litro. En repetidas ocasiones el Dr. Klein realizó la medición de la concentración de lidocaína en la sangre después de la infiltración tumescente, y descubrió que el pico de concentración de lidocaína en la sangre se produce en aproximadamente 12 horas después de iniciar la infiltración. Este hallazgo no tiene precedentes. La creencia generalizada era que los niveles máximos en sangre de lidocaína se producían en menos de 2 horas después de la infiltración. Debido a esto, se estimó que las concentraciones máximas de la dosis de lidocaína para mantener la seguridad eran de 35 mg/kg a 50 mg/kg.